Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia el 10 de agosto, elevando la cifra de fallecidos a 239. El sismo, que afectó principalmente al sur del país, ha provocado una crisis humanitaria y continúa generando preocupación. Las autoridades colombianas están llevando a cabo operaciones de búsqueda y rescate para encontrar a personas atrapadas bajo los escombros. Se reportaron daños significativos a infraestructuras, incluyendo viviendas, carreteras y puentes. El gobierno ha declarado el estado de emergencia en las zonas afectadas y está movilizando recursos para atender a los damnificados. Se espera que la cifra de víctimas mortales aumente a medida que avancen las labores de rescate y se evalúen los daños en zonas remotas. La comunidad internacional ha ofrecido su apoyo a Colombia en estos momentos difíciles.