El gobierno colombiano desplegará 11.000 efectivos para garantizar la seguridad durante la investidura presidencial de Abelardo de la Espriella. Esta medida responde a posibles amenazas planteadas por grupos irregulares que podrían perturbar el evento. Como parte del operativo, se ha establecido una restricción total al uso de drones privados en el espacio aéreo de la ciudad, con el fin de prevenir cualquier incidente. Las autoridades buscan asegurar un desarrollo pacífico y sin contratiempos de la ceremonia de investidura. Se intensificarán los controles en los accesos a la zona donde se llevará a cabo el evento presidencial. Esta fuerte presencia de seguridad busca blindar la investidura y proteger tanto al presidente electo como a los asistentes. Las autoridades no han especificado la naturaleza exacta de las amenazas, pero mantienen la máxima alerta.