El gobierno colombiano ha extendido por cinco meses el contrato del Fondo Nacional del Café, posponiendo la definición de un nuevo acuerdo a la próxima administración presidencial. La prórroga se produce tras negociaciones centradas en aspectos clave para el sector cafetero. Entre los temas debatidos se encuentran la autonomía presupuestaria del Fondo, la participación activa de los comités departamentales en la toma de decisiones y la garantía de precios justos para los productores. Asimismo, se buscaron mecanismos para robustecer la gobernanza y la representatividad dentro del sector. La decisión permite continuar operando el Fondo Nacional del Café mientras se espera la llegada del nuevo gobierno y la formulación de una política a largo plazo. Esta medida busca evitar un vacío legal y asegurar la estabilidad del sector en un momento crucial. El futuro del acuerdo y las políticas cafeteras dependerán de las prioridades del próximo presidente.