Colombia se prepara para celebrar este domingo la segunda vuelta electoral para definir el sucesor de Gustavo Petro. El despliegue de seguridad es masivo, con más de 120.000 efectivos policiales encargados de custodiar la jornada. Esta medida responde a un clima de alta tensión y a la existencia de diversas amenazas previas. El ministro de Defensa ha alertado sobre la posibilidad de que surjan protestas violentas tras el anuncio de los resultados. Se sospecha que dichos disturbios podrían ser alentados por grupos radicales. La contienda electoral se centra en la disputa entre el candidato oficialista Iván Cepeda y el aspirante de derecha Abelardo De la Espriella. El país permanece en estado de vigilancia para garantizar la estabilidad democrática durante el proceso.