El gobierno colombiano ha emitido una alerta sobre la posibilidad de disturbios tras la segunda vuelta presidencial. Las autoridades no atribuyen la amenaza a un grupo político en particular, sino a posibles actos de violencia por parte de simpatizantes radicales de ambas campañas. Se teme que la polarización política pueda desencadenar protestas y enfrentamientos independientemente del resultado electoral. Las fuerzas de seguridad han sido movilizadas para prevenir incidentes y garantizar el orden público. El gobierno ha llamado a la calma y al respeto por el proceso democrático. Se están reforzando medidas de seguridad en puntos estratégicos del país. La situación se evalúa constantemente para responder de manera efectiva a cualquier eventualidad.