El Ministerio de Defensa colombiano ha priorizado cinco ciudades – Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga – para prevenir posibles protestas relacionadas con las próximas elecciones. La estrategia se centra en estas áreas debido a la evaluación de riesgos de disturbios, aunque las autoridades descartan la participación de grupos armados en la organización de las protestas. En cambio, se identifica a grupos radicalizados de electores como la principal fuente potencial de altercados. El gobierno busca garantizar la seguridad y el normal desarrollo del proceso electoral en estas ciudades clave. No se han especificado medidas concretas, pero se espera un despliegue reforzado de seguridad. La decisión busca anticiparse a posibles escenarios de inestabilidad post-electoral. La información fue divulgada por el medio de comunicación La Silla Vacía.
