Las cadenas de supermercados australianas Coles y Woolworths han anunciado que dejarán de vender suplementos alimenticios a base de krill. Esta decisión responde a la creciente preocupación por la sostenibilidad de la pesca de krill en la Antártida. El krill es una fuente crucial de alimento para ballenas y pingüinos en ese ecosistema, pero su población está disminuyendo debido a la sobrepesca para la producción de suplementos de Omega-3. Activistas y científicos han presionado a las empresas para que reconsideren la venta de estos productos, argumentando que su producción impacta negativamente en la cadena alimentaria antártica. La medida de Coles y Woolworths representa un paso importante para proteger la vida marina en la región. Se espera que otras empresas sigan su ejemplo y dejen de comercializar suplementos de krill.