Un estudio reciente revela que casi uno de cada cinco jóvenes adultos en Alemania ha experimentado con drogas ilegales. El incremento más notable se observa en el consumo de cocaína, superando las cifras de hace una década. Hendrik Streeck, comisionado federal para la protección contra los daños causados por las drogas, advierte sobre la peligrosa banalización de esta sustancia. Streeck critica la percepción de la cocaína como una droga recreativa o para mejorar el rendimiento. El experto subraya los riesgos para la salud asociados a su consumo y la necesidad de una mayor concienciación. La situación exige una respuesta integral para abordar el creciente problema del consumo de drogas entre los jóvenes. Se busca evitar la normalización de prácticas que pueden tener consecuencias graves para la salud pública.
