La gigante de bebidas Coca-Cola está impugnando una decisión de 2020 relacionada con el pago de impuestos sobre sus beneficios en el extranjero. La disputa asciende a 20 mil millones de dólares y podría sentar un precedente importante para la tributación de las empresas multinacionales. La compañía argumenta que la decisión del fisco estadounidense es incorrecta y busca revertirla. El caso se centra en cómo se gravan las ganancias obtenidas por filiales en el exterior. La resolución judicial podría tener implicaciones significativas en la forma en que otras corporaciones pagan impuestos sobre sus beneficios internacionales. Coca-Cola considera que la interpretación del fisco es perjudicial para sus operaciones globales y su competitividad. Se espera que el litigio sea prolongado y complejo.