Una auditoría reciente otorgó al proyecto Cobre Panamá una calificación de 87.7 puntos, reconociendo una gestión actual satisfactoria. Sin embargo, el informe advierte sobre la existencia de riesgos potenciales y áreas sensibles que requieren atención continua. La aprobación está condicionada al mantenimiento de controles rigurosos en diez áreas críticas identificadas como susceptibles de generar pasivos ambientales a futuro. La auditoría no especifica cuáles son estas diez áreas, pero enfatiza la necesidad de vigilancia permanente. El proyecto, de gran envergadura económica para Panamá, ha sido objeto de escrutinio por sus posibles impactos ambientales y sociales. Los resultados de la auditoría buscan brindar transparencia y asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones mineras. Se espera que las autoridades competentes tomen en cuenta las recomendaciones del informe para fortalecer la supervisión y mitigación de riesgos.
