Existe una fuerte tensión dentro del gobierno finlandés, según declaraciones de Adlercreutz, miembro del Partido Popular Sueco (Rkp), quien describió la situación actual como “extremadamente excepcional”. La controversia surge a raíz de las comparaciones realizadas por Minja Koskela, quien equiparó las acciones de la ministra Rydman con las del primer ministro húngaro Viktor Orbán. No se especifican los detalles de las acciones de Rydman que motivaron la comparación. Esta situación ha generado un debate interno y pone de manifiesto divisiones dentro de la coalición gobernante. La declaración de Adlercreutz subraya la gravedad de la situación y la inusualidad de la disputa. Se espera que la controversia continúe generando reacciones y análisis en el panorama político finlandés.