La exsecretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, reveló que el entonces primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mostró una preocupación excesiva e insistió repetidamente en la necesidad de una acción militar contra Irán durante su mandato. Clinton describió a Netanyahu como "obsesionado" con la posibilidad de un ataque a Irán y con la normalización de las relaciones entre Arabia Saudí e Israel. Según sus declaraciones, Netanyahu presionó constantemente a la administración estadounidense sobre estos temas. La exministra no especificó los detalles de las presiones ejercidas, pero sí enfatizó la intensidad de la postura de Netanyahu. Estas revelaciones ofrecen una nueva perspectiva sobre las tensiones diplomáticas en la región durante el período en que Clinton ocupó el cargo. La información surge en un contexto geopolítico complejo y sensible en Medio Oriente.