Investigaciones recientes en Nueva Zelanda revelan posibles problemas de seguridad en el gimnasio de escalada más grande del país. La fiscalía de WorkSafe se centró inicialmente en dos caídas ocurridas en 2022, pero extrabajadores y clientes afirman que estos incidentes no fueron casos aislados. Las acusaciones sugieren una cultura de seguridad deficiente dentro del gimnasio. Estos problemas de seguridad podrían indicar un patrón de negligencia y falta de supervisión adecuada. Se cuestiona si las medidas de seguridad existentes eran suficientes para proteger a los escaladores. Las autoridades continúan investigando si la gerencia del gimnasio priorizó la seguridad de los usuarios por encima de otros factores. Las revelaciones han generado preocupaciones sobre la seguridad en instalaciones de escalada en todo el país.