Un nuevo informe revela que casi todos los niños del mundo están expuestos a al menos un riesgo derivado del cambio climático, como olas de calor, inundaciones, sequías o tormentas. El estudio destaca el aumento de estas amenazas y su impacto desproporcionado en la infancia. Se advierte que la crisis climática pone en peligro la salud, la seguridad y el bienestar de las nuevas generaciones. El informe enfatiza la necesidad urgente de acelerar la transición hacia economías más verdes y sostenibles. Los expertos instan a los gobiernos y a la comunidad internacional a tomar medidas concretas para proteger a los niños de los efectos del cambio climático. La adaptación y la mitigación son cruciales para garantizar un futuro seguro para la infancia global. El documento subraya la importancia de invertir en resiliencia climática y en sistemas de alerta temprana.
