El cambio climático está intensificando la vulnerabilidad de las trabajadoras sexuales en Mozambique, según informes recientes. Las alteraciones climáticas, como sequías e inundaciones, contribuyen a la inestabilidad económica y al desplazamiento de poblaciones, factores que aumentan la explotación sexual. La pérdida de medios de vida tradicionales obliga a muchas mujeres a recurrir a la prostitución como una estrategia de supervivencia. Organizaciones locales reportan un incremento en la violencia de género y las enfermedades de transmisión sexual en estas comunidades afectadas. La falta de acceso a servicios básicos de salud y protección social agrava aún más la situación. Se insta a implementar políticas integrales que aborden tanto las causas del cambio climático como las necesidades específicas de estas trabajadoras. La adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de la resiliencia comunitaria son cruciales para mitigar los riesgos.