El Ministro de Hacienda y Finanzas turco, Mehmet Şimşek, ha señalado que el cambio climático representa actualmente un riesgo económico global significativo. Según sus declaraciones, la acción climática no se limita a la protección del medio ambiente, sino que es fundamental para salvaguardar el crecimiento económico, la estabilidad financiera y el bienestar general. Şimşek enfatizó la interconexión entre la sostenibilidad ambiental y la prosperidad económica. Su postura subraya la necesidad de abordar el cambio climático como un imperativo económico, no solo ambiental. La declaración del ministro refleja una creciente conciencia global sobre los impactos económicos del cambio climático y la importancia de políticas integrales. Turquía parece estar posicionándose para abordar estos desafíos de manera proactiva.