El viernes 12, día del partido inaugural de la Copa Mundial de Norteamérica entre Corea del Sur y República Checa, se espera un clima mayormente despejado en todo el país. Según reportes meteorológicos, la mayor parte del territorio nacional disfrutará de cielos claros, facilitando la logística y el ambiente para el encuentro. Sin embargo, se prevén algunas lluvias localizadas en ciertas áreas de la provincia de Gangwon. Estas precipitaciones no afectarían directamente la ciudad sede del partido, pero podrían influir en las condiciones de viaje para algunos aficionados. Las autoridades recomiendan a los asistentes verificar el pronóstico del tiempo específico para su ubicación. El partido, correspondiente al Grupo A, se disputará en un contexto climático generalmente favorable para los equipos y el público.