La elección de 424 de presentar a la influencer Clavicular en su desfile de la Semana de la Moda de París ha generado fuertes críticas. Comentaristas de moda y usuarios en redes sociales argumentan que la polémica figura eclipsó la colección en sí, evidenciando una tendencia en la industria a buscar momentos virales a toda costa. Este revuelo ha reabierto el debate sobre si las marcas se benefician de la controversia o si, por el contrario, arriesgan su credibilidad creativa al priorizar la atención mediática sobre el diseño. Algunos expertos señalan que esta estrategia podría dañar la percepción de la marca a largo plazo. La controversia plantea interrogantes sobre los límites de la provocación en la moda y la responsabilidad de las marcas. La discusión también destaca la creciente influencia de las redes sociales en la configuración de las tendencias y la recepción del diseño.