El gobierno de Gustavo Petro logró importantes concesiones en su reforma al sistema de salud gracias a una estrategia de negociación que incluyó la postura de la vicepresidenta Francia Márquez. Inicialmente, la oposición, liderada por el senador Iván Cepeda, mantenía una postura inflexible. Sin embargo, la decisión de Márquez de no respaldar completamente la propuesta original facilitó la apertura a diálogo. Como resultado, se acordó la inclusión del sector privado en la reforma, un punto clave para la oposición. Además, se aceptará la validación de los resultados electorales y se moderó el enfoque de la política de “paz total”. Este acuerdo representa un avance significativo para la aprobación de la reforma, aunque persisten debates sobre los detalles de su implementación. La estrategia del gobierno demostró ser efectiva para superar el estancamiento político.
