Varias unidades de gobierno local en Filipinas han decretado la suspensión de clases para el viernes 24 de julio. La medida responde a la amenaza de la tormenta tropical 'Kiyapo' y el fortalecimiento del monzón del suroeste, conocido como ‘habagat’. Estas condiciones climáticas adversas podrían generar fuertes lluvias y posibles inundaciones. Las autoridades priorizan la seguridad de los estudiantes y el personal educativo. La suspensión de clases abarca diferentes niveles educativos, desde la primaria hasta la universidad. Se insta a la población a tomar precauciones y mantenerse informada sobre la evolución del clima. Se espera que las clases se reanuden una vez que las condiciones climáticas mejoren.