El juicio de cinco semanas contra Clancy terminó en un jurado en desacuerdo el 4 de septiembre, debido a la incapacidad del jurado para llegar a un veredicto unánime. Un miembro del jurado reveló que otro jurado, un jurado disidente, supuestamente imitó un acto de estrangulamiento durante las deliberaciones. Esta acción ocurrió mientras el jurado discutía el caso en el tribunal de Pensilvania. La revelación plantea interrogantes sobre la conducta de los jurados y su posible impacto en el proceso de toma de decisiones. La información sugiere un ambiente tenso y potencialmente intimidatorio dentro de la sala de deliberaciones. El jurado en desacuerdo ha generado incertidumbre sobre el futuro del caso de Clancy y la posibilidad de un nuevo juicio en Pensilvania.