Manifestantes del colectivo CJP se congregaron cerca del Parlamento en Delhi para expresar sus preocupaciones. Las autoridades respondieron con el despliegue de barricadas para contener la protesta. La situación escaló cuando la policía recurrió a la carga policial, incluyendo el uso de gas lacrimógeno, para dispersar a los manifestantes. Este uso de la fuerza ha generado críticas y preocupaciones sobre el manejo de la protesta. Los manifestantes estaban expresando su descontento con políticas gubernamentales específicas, aunque los detalles exactos no están claros en el informe inicial. El incidente subraya las tensiones existentes entre manifestantes y las fuerzas del orden en la capital india. Se reportan algunos heridos como consecuencia de la intervención policial.