Un informe de la ONU revela un alarmante incremento del 40% en el número de civiles muertos o heridos en la guerra ruso-ucraniana durante los primeros seis meses del año. Los datos, presentados por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, indican 1.396 civiles fallecidos y 7.978 heridos. Este aumento del 37% levanta serias preocupaciones sobre el impacto del conflicto en la población civil. La ONU califica lo que ocurre como un posible "crimen de guerra", dada la magnitud del daño a no combatientes. El informe subraya la necesidad urgente de proteger a los civiles y de investigar las posibles violaciones del derecho internacional humanitario. Las cifras reales podrían ser significativamente más altas, reconociendo las dificultades para verificar en zonas de conflicto activo.