La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, negó categóricamente ante la comisión de Interior del Senado haber ejercido presión alguna sobre la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) en la investigación relacionada con Leire Díez. González afirmó no tener control sobre las investigaciones ni estar influenciada por la exdirectora de la Agencia Tributaria. Durante su comparecencia, insistió en que su actuación se ha basado en el respeto a la independencia de los investigadores y a los procedimientos legales establecidos. La declaración se produjo en el marco de la controversia generada por las acusaciones sobre posibles intentos de influir en la investigación. González reiteró su compromiso con la transparencia y la legalidad en el funcionamiento de la Guardia Civil. La sesión en el Senado buscaba esclarecer las circunstancias que rodean la investigación y las presuntas presiones ejercidas.