Las altas temperaturas representan un riesgo para los perros que viven en entornos urbanos, quienes carecen de acceso a lugares frescos y con sombra. Organizaciones de bienestar animal denuncian esta situación como una negligencia, especialmente durante las olas de calor. La falta de adaptación de las ciudades a las necesidades de las mascotas expone a los animales a golpes de calor y otros problemas de salud. Las asociaciones solicitan a las autoridades municipales mayor flexibilidad y la implementación de medidas para proteger a los perros. Estas medidas incluyen la apertura de espacios climatizados, fuentes de agua accesibles y la creación de zonas de sombra en áreas públicas. La preocupación se centra en la vulnerabilidad de los animales en un contexto de aumento de las temperaturas debido al cambio climático. Se insta a una mayor conciencia y responsabilidad en el cuidado de las mascotas en entornos urbanos.
