Investigadores han identificado un "pulso urbano" distintivo en seis grandes ciudades globales: Dubái, Lagos, Ciudad de México, Mumbai, Seattle y Shenzhen. El estudio, realizado con imágenes satelitales, analiza los cambios dinámicos que ocurren en estas urbes casi en tiempo real. Aunque una ciudad no es un organismo vivo, presenta patrones de crecimiento, transformación y declive similares a los de un ser vivo. La investigación rastrea lo que los científicos describen como los "signos vitales" de estas metrópolis. Este nuevo método de observación permite documentar la evolución urbana de manera más precisa y oportuna. Los hallazgos sugieren que las ciudades exhiben un metabolismo propio, observable desde el espacio.