La Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia propone desvincular la recaudación del impuesto eclesiástico de la administración tributaria estatal. Actualmente, el Estado finlandés se encarga de recolectar este impuesto en nombre de la Iglesia, una práctica que la institución religiosa considera problemática. La Iglesia argumenta que la gestión directa de sus propios fondos le permitiría mayor autonomía y eficiencia en su administración. Esta propuesta busca asegurar que los recursos destinados a la Iglesia sean controlados directamente por la propia Iglesia, y no a través de un intermediario gubernamental. La reforma implicaría cambios significativos en el sistema tributario finlandés y en la relación entre la Iglesia y el Estado. Se espera que el debate sobre esta iniciativa genere discusión sobre el futuro de la financiación religiosa en el país.