El teólogo Kostadin Nushev ha advertido sobre los riesgos de que la Iglesia se involucre en actividades superficiales o ajenas a su misión. Según el experto, la interferencia de factores externos provoca divisiones internas dentro de la institución. Nushev sostiene que la Iglesia no debe partidizarse ni alinearse con corrientes ideológicas específicas. Asimismo, enfatiza que existen métodos adecuados para el cuidado de la infancia que no implican el respaldo a manifestaciones públicas. El autor subraya que este tipo de compromisos comprometen la integridad espiritual del organismo. En conclusión, se hace un llamado a preservar la neutralidad y la esencia religiosa frente a presiones externas.
