La escasez global de chips de memoria está provocando un aumento significativo en el precio de los dispositivos electrónicos. Microsoft ha anunciado un incremento de US$600 en el precio de su última generación de Surface Pro, alcanzando los US$1,599. Este aumento refleja el impacto directo de la crisis de suministro en los costos de producción. La escasez afecta a múltiples sectores tecnológicos, no solo a los ordenadores portátiles. Analistas prevén que los consumidores finales serán quienes asuman la mayor parte de este incremento de costos. La situación no muestra signos de mejora a corto plazo, lo que sugiere que los precios podrían seguir aumentando. La dependencia de la industria tecnológica de un número limitado de fabricantes de chips agrava el problema.
