La bolsa de Ámsterdam, representada por el índice AEX, limitó las pérdidas en la jornada del jueves gracias al buen desempeño de las empresas tecnológicas, especialmente las dedicadas a la fabricación de chips. Este sector experimentó una recuperación notable, contrarrestando el impacto negativo de la caída en los precios del petróleo, que afectó a compañías como Shell. Por otro lado, la empresa Magnum registró un comportamiento más débil. La sesión bursátil se caracterizó por una dinámica mixta, con sectores que compensaron las fluctuaciones de otros. A pesar de la volatilidad en el mercado energético, el AEX logró mantener cierta estabilidad. Los inversores mostraron optimismo hacia el sector tecnológico, impulsando su valor en la bolsa.
