Un análisis de la serie de televisión china “Reset” revela una alegoría de la violencia autoritaria y la represión estatal ejercida por el régimen de la República Popular China. El artículo, en su segunda parte, examina cómo los bucles temporales recurrentes y el terrorismo dentro de la serie simbolizan la repetición histórica de patrones de control. A través de esta interpretación, el texto argumenta que "Reset" representa a Taiwán como el objetivo final del poder chino, tanto político como territorial. La serie utiliza el simbolismo para ilustrar la ambición del régimen de consumar su control sobre la isla. La estructura narrativa de la serie, con sus constantes reinicios, refleja la percepción de un ciclo continuo de opresión. Esta perspectiva sitúa la situación de Taiwán en el contexto más amplio de la política interna y las aspiraciones expansionistas de China.