Investigadores chinos han desarrollado un nuevo sensor magnético de alta sensibilidad, capaz de detectar variaciones en el campo magnético a una distancia considerable. Este avance podría permitir que relojes inteligentes detecten la presencia de submarinos a una profundidad de hasta 500 metros. El sensor, basado en el efecto Hall, representa un paso importante en la tecnología de detección submarina. Los científicos de los institutos de Hefei y Ningbo, ambos bajo la Academia China de las Ciencias, creen que esta tecnología tiene aplicaciones potenciales en la seguridad marítima y la investigación oceanográfica. La detección mediante relojes inteligentes podría alertar a pescadores u otros usuarios marítimos sobre la presencia de sumergibles cercanos. Este logro tecnológico podría revolucionar la forma en que se monitorean las actividades submarinas.