Un hombre chino se casó con una mujer a la que solo conocía virtualmente, tras una breve interacción por videollamada. La boda tuvo lugar apenas tres días después de su primer contacto. Según el South China Morning Post, el matrimonio se disolvió nueve días después de la ceremonia. El hombre solicitó el divorcio argumentando incompatibilidades que surgieron tras la unión. El caso ha generado un intenso debate en redes sociales sobre los riesgos de los matrimonios a distancia y basados en la apariencia. La historia pone de manifiesto la creciente tendencia de buscar pareja a través de plataformas online en China. Se desconoce si la mujer ha respondido a la solicitud de divorcio.
