La judoca china Tang Jing vio interrumpida su participación en los Juegos Asiáticos de Hangzhou de manera inesperada. No se trató de una derrota por mérito deportivo, sino de una inusual descalificación en los cuartos de final. La competidora de la categoría de hasta 70 kilogramos fue sancionada por los árbitros tras, presuntamente, morder a su oponente japonesa durante el combate. Este incidente, considerado poco común en el deporte, resultó en la eliminación de Tang Jing de la competición en Hangzhou. La atleta japonesa reaccionó sorprendida al insólito ataque. La decisión arbitral puso fin a las aspiraciones de la judoca china en los Juegos Asiáticos.