La compra de viviendas en Estados Unidos por parte de ciudadanos chinos ha experimentado una disminución significativa, registrando un descenso del 37% en los últimos 12 meses hasta marzo. Esta caída ha provocado que China pierda su posición como principal comprador extranjero de propiedades inmobiliarias en el país. Actualmente, ocupa el tercer lugar, superada por Canadá y México. Este cambio refleja posibles ajustes en las estrategias de inversión y las condiciones económicas tanto en China como en Estados Unidos. Analistas sugieren que factores como las restricciones de capital en China y el aumento de las tasas de interés en EE.UU. podrían estar contribuyendo a esta tendencia. La disminución en la demanda china impacta el mercado inmobiliario estadounidense, especialmente en ciertas regiones donde los inversores chinos eran particularmente activos. Se espera que esta situación continúe monitoreándose de cerca en los próximos meses.