Investigadores chinos y alemanes han desarrollado un sensor magnético de alta precisión, denominado Levitated Magnet Magnetometer (LeMaMa), capaz de detectar campos magnéticos extremadamente débiles. Este dispositivo opera a temperatura ambiente y es mil veces más sensible que el campo magnético terrestre. LeMaMa funciona como una brújula con una aguja que levita en el aire, minimizando la fricción y permitiendo mediciones precisas. Su capacidad para medir campos magnéticos a nivel de femtotesla abre nuevas posibilidades en la búsqueda de materia oscura, una sustancia misteriosa que constituye gran parte del universo. Los científicos esperan que este avance facilite la detección de partículas esquivas de materia oscura. El sensor, de pequeño tamaño, podría tener aplicaciones en otros campos como la geofísica y la neurociencia.