El árbitro chino Ma Ning protagonizó su primer partido en un Mundial de la FIFA, dirigiendo el encuentro entre Curacao y Ecuador. Medios estatales chinos elogiaron su desempeño, destacando su compostura durante el partido. Esta designación representa un hito histórico para el fútbol chino, marcando la primera vez que un árbitro del país participa en una Copa Mundial. La cobertura mediática enfatizó la importancia del evento como un símbolo de progreso para el deporte en China. El debut de Ma Ning ha generado un sentimiento de orgullo y apoyo entre los aficionados chinos. Se espera que esta participación impulse el desarrollo y la visibilidad del arbitraje chino a nivel internacional.
