Un disidente chino fue deportado forzosamente a China por las autoridades tailandesas entre el 11 y el 12 de julio, según Human Rights Watch (HRW). Esta deportación se produjo días antes de la visita oficial del Primer Ministro tailandés Anutin Charnvirakul a Beijing. HRW describe que la deportación se produjo tras un aumento de la presión por parte del gobierno chino. Sunai Phasuk, asesor senior de HRW para Tailandia, confirmó la información. La organización de derechos humanos condena la acción, sugiriendo una posible conexión entre la visita del Primer Ministro y la entrega del disidente. El incidente plantea preocupaciones sobre la protección de los disidentes políticos y la influencia de China en Tailandia.