Vehículos fabricados en China grabaron información sensible durante un ejercicio militar en Noruega, incluyendo códigos de acceso a sitios seguros y los movimientos de funcionarios. El incidente ocurrió durante un simulacro de seguridad en el aeropuerto de Oslo entre el 14 y el 18 de septiembre. Soldados descubrieron videos grabados por los coches mientras interactuaban con las pantallas de sus vehículos. Esta situación ha generado preocupación sobre los riesgos que representan los vehículos conectados en términos de seguridad nacional. La grabación de información sensible plantea preguntas sobre la vigilancia y la posible transferencia de datos a terceros. Las autoridades noruegas están investigando el alcance de la brecha de seguridad y evaluando posibles medidas para mitigar riesgos similares en el futuro. Se teme que la tecnología integrada en estos vehículos pueda ser utilizada para actividades de espionaje.