El magnate chino Guo Wengui, exiliado y conocido por sus críticas al gobierno de China, ha sido condenado a 30 años de prisión en Estados Unidos por fraude. Fue declarado culpable de estafar a sus seguidores a través de una compleja trama de inversiones fraudulentas. El esquema, que operó a través de diversas empresas y plataformas en línea, prometía altas ganancias a cambio de inversiones en proyectos inexistentes o sobrevalorados. Además de la pena de prisión, el juez ordenó a Guo Wengui la confiscación de 889 millones de dólares en concepto de restitución a las víctimas. La fiscalía describió el caso como un fraude masivo que explotó a miles de personas, principalmente de la comunidad china en el extranjero. La condena marca un hito en la persecución de delitos financieros transnacionales y el uso de plataformas digitales para cometer fraudes a gran escala.