Las empresas europeas y estadounidenses están adoptando cada vez más modelos de inteligencia artificial (IA) chinos debido a su menor costo. Compañías como Siemens, Airbnb y DoorDash están implementando estas alternativas, encontrando un rendimiento comparable a las opciones de empresas estadounidenses como OpenAI y Anthropic. La principal ventaja reside en el ahorro económico, ya que los modelos chinos ofrecen capacidades similares a un precio significativamente inferior. Esta tendencia indica un cambio en el panorama de la IA, con la competencia global intensificándose y las empresas priorizando la eficiencia en costos. El auge de la IA china desafía el dominio previo de las empresas estadounidenses en este campo tecnológico. Se espera que esta adopción continúe creciendo a medida que los modelos chinos mejoren y se expandan sus funcionalidades.