El artículo analiza la evolución de China en las Naciones Unidas, desde su reincorporación inicial con cautela hasta su papel actual como un pilar fundamental del multilateralismo global. Cincuenta y cinco años después de la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU, se examina la transformación del país asiático en el escenario internacional. La publicación destaca los desafíos contemporáneos que enfrenta la cooperación internacional y la necesidad imperante de fortalecerla. Se subraya la importancia de una colaboración renovada para asegurar un futuro sostenible a nivel mundial. El texto invita a reflexionar sobre el compromiso actual de China con la ONU y su influencia en la arquitectura de la cooperación internacional. En esencia, el artículo argumenta que el multilateralismo, con China como actor clave, es crucial para abordar los retos globales presentes y futuros.