El mercado petrolero ha mostrado mayor estabilidad de la esperada a pesar del conflicto en Irán, manteniéndose el precio alrededor de los 94 dólares por barril. Un acuerdo potencial entre Trump e Irán provocó un descenso temporal por debajo de los 90 dólares, aunque la aprobación final por parte de Irán aún es incierta. China emerge como un factor clave en esta estabilización, reduciendo significativamente sus compras en el mercado internacional y recurriendo a sus propias reservas estratégicas. Analistas advierten que esta situación no es sostenible a largo plazo. La estrategia china está contrarrestando las presiones al alza que se anticipaban debido a la inestabilidad regional. Esta acción de China está teniendo un impacto notable en la dinámica global del petróleo.