Un informe reciente revela una creciente capacidad de China para lanzar ataques directos contra Australia. El misil DF-27, con un alcance de entre 5.000 y 8.000 kilómetros, según el ejército estadounidense, representa una amenaza potencial. Este desarrollo incrementa las tensiones geopolíticas en la región Indo-Pacífica. Analistas sugieren que el aumento de la capacidad de ataque directo podría estar relacionado con las crecientes disputas diplomáticas y comerciales entre China y Australia. El informe no especifica intenciones, pero sí destaca una mejora significativa en las capacidades militares chinas. La capacidad de alcanzar objetivos en Australia plantea interrogantes sobre la estrategia de defensa del país y sus alianzas. El ejército estadounidense identificó este alcance del misil DF-27 en diciembre pasado.
