La visita de tres días a Ulaanbaatar del Ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, a mediados de junio, se enmarcó en las relaciones tradicionales entre China y Mongolia. Durante la visita, ambos países emitieron una declaración conjunta tras conversaciones de alto nivel sobre una “asociación estratégica integral”, incluyendo discusiones detalladas sobre infraestructura transfronteriza y comercio. La declaración conjunta destacó el compromiso compartido con el desarrollo regional y el mantenimiento de los principios del orden internacional postbélico. La visita se produjo en un momento diplomático clave para Mongolia, tras un cambio político interno y poco antes de la participación del nuevo Primer Ministro Nyam-Osor en el Foro Económico Mundial en Dalian. Además, Mongolia se prepara para albergar la 17ª Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD) en agosto de 2026. Este contexto subraya la necesidad de Mongolia de equilibrar sus relaciones con las grandes potencias mientras promueve sus intereses nacionales y una política exterior con múltiples ejes.
