El exministro de Finanzas eslovaco, Ivan Mikloš, advierte sobre la creciente amenaza que representa China para la economía europea, superando incluso la preocupación generada por las políticas de Donald Trump. Según Mikloš, la competencia china se basa en una combinación de costos de producción inferiores, una vasta capacidad exportadora y prácticas comerciales consideradas desleales por las empresas europeas. Estas prácticas, calificadas de "predatorias", socavan la competitividad de la industria europea. El exministro enfatiza que esta situación representa un riesgo particular para países como Eslovaquia, dada su integración en la cadena de suministro europea. La advertencia subraya la necesidad de una respuesta estratégica por parte de la Unión Europea para proteger su base industrial y garantizar una competencia justa. La creciente influencia económica de China se percibe como un desafío a largo plazo para la prosperidad europea.