Una nueva investigación de Safeguard Defenders revela violaciones sistemáticas de los derechos humanos en las cárceles chinas. Los detenidos son privados de asistencia legal y confinados en espacios extremadamente reducidos. La organización documenta casos de tortura y violencia física y psicológica contra los reclusos. El informe detalla prácticas que contravienen las normas internacionales de derechos humanos. Estas acciones incluyen la negación de contacto con el exterior y la imposición de condiciones inhumanas de detención. Safeguard Defenders insta a una investigación exhaustiva de estas denuncias y a la implementación de medidas para garantizar el respeto a los derechos fundamentales de los detenidos en China. La falta de transparencia en el sistema penitenciario chino dificulta la verificación independiente de estas acusaciones.
