Las ventas minoristas en China disminuyeron en mayo, marcando la primera contracción desde enero de 2022. Esta caída refleja las dificultades que enfrenta la economía china para impulsar el gasto interno. Los datos, publicados el martes, evidencian una desaceleración en la recuperación post-pandemia. Analistas señalan que la falta de confianza del consumidor y las preocupaciones económicas contribuyen a esta tendencia. El gobierno chino está implementando medidas para estimular el consumo, pero su impacto aún es incierto. Esta situación plantea desafíos para el crecimiento económico del país, el segundo más grande del mundo. La disminución en las ventas minoristas podría indicar una debilidad subyacente en la economía china.
