Medios estatales chinos han advertido sobre una lucrativa tendencia en redes sociales: anticipar caídas de funcionarios corruptos antes de los anuncios oficiales. Esta práctica crea un "mercado gris" alrededor de la campaña anticorrupción de Beijing, generando beneficios económicos para quienes difunden rumores. El método común implica publicar el currículum vitae de un funcionario como señal codificada de una investigación disciplinaria. Banyuetan, una publicación estatal, reportó que esta situación plantea un nuevo desafío para las fuerzas del orden chinas. La anticipación de estas caídas se monetiza, explotando la incertidumbre y el interés público en la lucha contra la corrupción. Esta dinámica socava la autoridad de los anuncios oficiales y complica los esfuerzos anticorrupción.