China expresó su satisfacción con la decisión de Estados Unidos de no renovar la orden ejecutiva que eliminaba el estatus comercial especial de Hong Kong. Consideran este movimiento un paso significativo en la ejecución de los acuerdos alcanzados durante las recientes reuniones entre Pekín y Washington. La medida estadounidense evita mayores tensiones comerciales entre las dos potencias mundiales. El gobierno chino valora positivamente esta señal de distensión en las relaciones bilaterales. Se espera que esta acción facilite el comercio y la inversión entre ambos países. La decisión implica un reconocimiento del principio de "Un país, dos sistemas" aplicado a Hong Kong, aunque persisten diferencias en otros ámbitos. Este restablecimiento podría influir positivamente en la estabilidad económica de la región.